Con más luz que de costumbre
y menos peso que ayer.
A las espaldas el futuro,
por el frente un vaivén.
Por las aceras del pasado
veo volar tu resplandor,
ahogando tu llanto ácido
en las esquinas de mi olor.
Llegas a tu puerta arrastro,
nadando en sal y limón,
dos tercios de pasado
en vena hacia el corazón.
Los ojos rojos, perdidos,
de tanto buscar.
El barco en tormenta,
dejadla bajar.
Con menos luz que de noche
y más peso que ayer.
A las espaldas un mal truco,
por el frente un desdén.
¡Me encanta! Pero ey, dejaste de escribir...espero que vuelvas pronto, se te extraña!
ResponderEliminarUn beso enooorme